Armarios de cocina a medida vs de stock desde China: plazo, precio y MOQ

Cada proyecto de cocina llega tarde o temprano a la misma encrucijada: encargar armarios a medida ajustados al plano exacto, o pedir armarios de stock de un catálogo existente y adaptar el diseño. Los dos caminos usan fábricas, calendarios y lógicas de precio distintas, y la elección errada puede volar el presupuesto o el plazo. Esta guía compara a medida y stock desde proveedores chinos según los cuatro criterios que deciden de verdad: plazo, cantidad mínima de pedido, precio por metro lineal y libertad de diseño. Entender dónde gana cada formato simplifica mucho la elección.
Plazo y ritmo de producción
Los armarios de stock se fabrican en tiradas continuas contra un pronóstico, así que un proveedor con inventario sano puede embarcar en 7 a 15 días tras la confirmación. El a medida sigue un calendario de proyecto: tras aprobar el plano, los planos y las muestras, la fábrica programa materiales, abre una línea y dedica operarios a ese pedido. El plazo realista del a medida chino es de 35 a 60 días según la complejidad del acabado y la temporada, con la fiebre previa al Año Nuevo Chino empujando el límite superior aún más arriba. Para un proyecto con fecha de entrega fija, este hueco de calendario suele ser el factor decisivo por sí solo. Si la fecha no se mueve, stock o semi-stock es la única vía viable; si el calendario tiene ocho a diez semanas de holgura, el a medida se vuelve práctico.
Cantidad mínima de pedido y coste de entrada
El stock se vende por unidad o por conjunto, así que un comprador puede pedir una sola cocina sin negociar. El a medida exige a la fábrica preparar utillaje, listas de corte y protocolos de acabado propios del proyecto, que solo se amortizan a un volumen significativo. El MOQ típico de un fabricante chino serio se sitúa entre 10 y 50 conjuntos para un mismo diseño, y por debajo de esa cifra el precio por unidad sube con fuerza porque los costes fijos de setup se reparten entre menos unidades. Para una residencia única o una pequeña promoción boutique, el stock suele ser el único punto de entrada asequible. Para una torre residencial que pide 80 cocinas idénticas, el MOQ se cumple de forma natural y el a medida se vuelve económico.
Precio por metro lineal y coste total
A bajo volumen, el stock es más barato por metro lineal porque el comprador se beneficia de la escala del proveedor y no soporta coste de setup. A medida que el volumen sube, la imagen se invierte. Una tirada a medida de cincuenta cocinas o más suele situarse un 15 a 30 % por debajo de un precio de stock comparable, porque la fábrica elimina el margen de catálogo, compra la materia a la medida y ejecuta una única lista de corte optimizada. El a medida también abre ahorro en embalaje y flete, ya que las cajas se fabrican a las dimensiones reales de los paneles y no a tamaños de catálogo genéricos. La comparación honesta debe incluir los costes ocultos del stock: paneles de relleno, mano de obra de modificación en obra y material desperdiciado cuando los tamaños estándar no encajan en los muros reales.
Libertad de diseño y encaje del proyecto
El a medida se construye a las dimensiones, color, acabado y configuración interior exactos que el proyecto exige. La distribución de cajones puede afinarse a necesidades de almacenamiento concretas, las columnas altas pueden rodear pilares estructurales y los estilos de puerta seguir una intención de diseño que ningún catálogo contiene. El stock obliga al diseño a plegarse a anchos fijos, normalmente en incrementos de 150 o 300 milímetros, con una paleta finita de acabados y una selección fija de accesorios interiores. Para proyectos arquitectónicamente distintivos o esquemas de marca con un lenguaje de diseño estricto, el a medida es la única vía que entrega. Para apartamentos de alquiler sencillos, hoteles con un acabado estándar o desarrollos por fases donde la velocidad pesa más que la singularidad, el stock cumple perfectamente.
La respuesta correcta para la mayoría de compradores profesionales no es una única elección sino un reparto deliberado. Use el stock para las cocinas repetibles y dimensionalmente estándar donde ganan velocidad y precio unitario, y reserve el a medida para unidades singulares, apartamentos muestra o zonas que el catálogo no puede servir de verdad. Este enfoque híbrido capta las economías de escala del stock y el ajuste a medida, y mantiene presupuesto y calendario bajo control. La pregunta decisiva es siempre la misma: ¿qué formato sirve la fecha de entrega y la intención de diseño al menor coste real?

